El sector eólico alerta que un nuevo impuesto pondría en riesgo inversiones y frenaría la transición energética

La posible creación de un nuevo impuesto al sector eléctrico, impulsada por cinco países de la UE, ha generado una fuerte preocupación en el sector eólico, que advierte del impacto negativo que podría tener sobre las inversiones en energías renovables. En un contexto de creciente necesidad de independencia energética, el sector, a través de AEE, considera que esta medida introduciría inseguridad jurídica y desincentivaría el desarrollo de tecnologías como la eólica, justo cuando su despliegue resulta más urgente.
En el caso de España, la eólica ha desempeñado un papel clave en la contención de los precios eléctricos durante las últimas crisis energéticas, permitiendo desacoplar el coste de la electricidad del precio del gas. Gracias al peso de las renovables —que alcanzan el 65% del mix, con la eólica como principal tecnología—, los precios en el mercado eléctrico español se han mantenido entre los más bajos de Europa, beneficiando directamente a los consumidores y evitando subidas más acusadas en la factura.
El sector subraya que la eólica no solo contribuye al ahorro —estimado en más de 4.800 millones de euros anuales—, sino que también es un pilar estratégico para la seguridad energética, la industria y el empleo en Europa. Por ello, reclama evitar nuevas cargas fiscales y, en su lugar, apostar por políticas que aceleren su crecimiento, reduzcan la dependencia de combustibles fósiles y refuercen la autonomía energética del país.
















