La fotovoltaica alcanza el 23% del mix eléctrico y afronta el reto de impulsar la demanda y el almacenamiento

La fotovoltaica cerró 2025 como la tecnología con mayor peso en el mix eléctrico español, con una aportación cercana al 23%, en un escenario en el que el crecimiento de la capacidad renovable plantea nuevos retos para el sistema eléctrico. La Unión Española Fotovoltaica (UNEF) sitúa precisamente la electrificación de la demanda, el almacenamiento y la adaptación del mercado eléctrico como ejes de la que denomina “segunda fase de la transición energética (2025-2030)”. Así lo recoge su Informe Anual 2026, presentado este 15 de septiembre y elaborado con la colaboración de la Universidad de Castilla-La Mancha, que analiza la evolución de la industria durante 2025. España incorporó ese año 10.105 MW de nueva potencia fotovoltaica: 8.966 MW en plantas en suelo y 1.139 MW de autoconsumo.
El despliegue de nueva capacidad está modificando el funcionamiento del mercado eléctrico. La elevada producción solar contribuye a reducir los precios de la electricidad durante las horas centrales del día, pero también disminuye los ingresos obtenidos por las propias instalaciones fotovoltaicas. El precio capturado por esta tecnología pasó de 42,28 €/MWh en 2024 a 36,39 €/MWh en 2025 y a 29,68 €/MWh en el primer semestre de 2026. Además, durante 2025 se registraron 797 horas con precios iguales o inferiores a cero y generación fotovoltaica significativa. Este escenario puede reducir los incentivos para acometer nuevas inversiones si el crecimiento de la generación no va acompañado de una mayor demanda eléctrica y de capacidad para trasladar la energía disponible a otras horas.
El almacenamiento se convierte así en una de las principales herramientas para integrar la nueva generación renovable. En 2025 se instalaron 540 MWh detrás del contador, un 65% más que el año anterior, elevando a 2.745 MWh la capacidad acumulada desde 2022. En instalaciones en suelo existen actualmente 261 MW de almacenamiento —241 MW asociados a plantas híbridas y 20 MW independientes—, mientras 33.031 MW cuentan con permiso concedido y otros 14.607 MW están en tramitación. UNEF plantea acelerar estos proyectos mediante permisos flexibles de acceso y conexión, una tramitación más ágil y el impulso de la hibridación, al tiempo que señala la necesidad de adecuar el mercado eléctrico a un sistema con una participación renovable cada vez mayor.
El informe refleja también la dimensión industrial alcanzada por la fotovoltaica. El sector aportó 9.841 millones de euros al PIB español en 2025, generó 134.708 empleos directos, indirectos e inducidos y registró exportaciones por 3.208 millones. Las empresas destinaron además 473 millones de euros a I+D+i, con una intensidad innovadora del 3,6%, más del doble de la media de la industria española. Tras crecer un 31% la instalación de plantas fotovoltaicas en suelo y situarse España como segundo mercado de la UE, el desafío para los próximos años pasa por acompasar esa capacidad de generación con nuevos consumos industriales, centros de datos, producción de hidrógeno, movilidad eléctrica y almacenamiento, convirtiendo el recurso renovable disponible en una ventaja energética e industrial.
Fuente fotografía: UNEF


















