El sector reclama reforzar el mercado de contratos PPA para impulsar la electrificación y las renovables en Europa

Europa ha contratado 5,9 GW de potencia renovable mediante acuerdos de compraventa de energía a largo plazo (PPA) en lo que va de 2026, un 9,7 % menos que en el mismo periodo del año anterior. Esta evolución ha centrado los debates de RE-Source 2026, el encuentro europeo sobre contratación de electricidad renovable que reúne en Ámsterdam a 1.400 participantes. El sector reclama medidas para fortalecer estos instrumentos, que permiten a las empresas acceder a electricidad renovable con precios más previsibles y proporcionan estabilidad financiera a los promotores de nuevos proyectos eólicos y fotovoltaicos. Su desarrollo se considera fundamental para alcanzar el objetivo de la Comisión Europea de elevar la tasa de electrificación hasta el 46 % en 2040.
El mercado de PPA afronta dificultades derivadas del aumento de las horas con precios eléctricos nulos o negativos, las limitaciones de las redes y la insuficiente capacidad de almacenamiento. Estos factores incrementan los riesgos para productores y consumidores y dificultan la financiación de nuevas instalaciones renovables. Para superar estas barreras, el sector propone modernizar las infraestructuras eléctricas, ampliar los sistemas de almacenamiento mediante baterías, agilizar los procedimientos de autorización y fomentar una mayor flexibilidad de la demanda industrial, que permita adaptar el consumo a la disponibilidad de generación renovable.
La organización de RE-Source reclama a la Unión Europea medidas regulatorias y financieras que impulsen los contratos PPA y faciliten la inversión privada en energías limpias. Entre sus propuestas figuran el reconocimiento de estos acuerdos como instrumentos de descarbonización y una mayor consideración de las garantías de origen en la contabilidad de emisiones empresariales. Estas cuestiones tienen especial relevancia para Galicia, donde el desarrollo de nuevos proyectos renovables, la capacidad de las redes eléctricas y el acceso a energía a precios competitivos son factores determinantes para la electrificación industrial y la competitividad de las empresas electrointensivas.

















