La Xunta de Galicia pone en valor la cogeneración y reclama la convocatoria inmediata de subastas

El director general de Planificación Energética y Minas, Pablo Fernández Vila, defendió este 18 de noviembre, en el marco de la feria Genera 2025 celebrada en Madrid, el papel estratégico de la cogeneración en Galicia, destacando su contribución a la competitividad industrial y a la transición hacia una economía baja en carbono. “Defender la cogeneración es defender la industria”, afirmó durante su intervención en la mesa redonda La cogeneración y la descarbonización industrial desde las Comunidades Autónomas, en la que participó junto a responsables energéticos de Cataluña, Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León. Galicia cuenta actualmente con 40 centrales de cogeneración, que suman 582 MW de potencia instalada y que en 2024 generaron el 6% de la electricidad producida en la comunidad (1.563 GWh).
Fernández Vila recordó que esta tecnología está profundamente implantada en sectores industriales estratégicos como la madera, el papel, la alimentación o el químico, caracterizados por consumos intensivos de calor y electricidad. Subrayó además que la transformación progresiva de las plantas que utilizan fuel hacia instalaciones basadas en gas o combustibles más limpios supondrá una importante reducción de emisiones y un impulso decisivo a la descarbonización industrial. En este sentido, insistió en que el futuro de la cogeneración pasa por una modernización tecnológica integral y por un marco regulatorio estable que permita a las empresas planificar inversiones.
El representante de la Xunta reclamó la convocatoria inmediata de las subastas que deben asignar un nuevo régimen retributivo a las plantas, alineado con las necesidades reales del sector. Recordó que Galicia presentó en marzo de 2025 alegaciones tanto al proceso estatal para adjudicar 1.200 MW de cogeneración regulada hasta 2027 como al proyecto de Real Decreto de autoconsumo. Entre las demandas trasladadas figuran la eliminación de la obligación de autoconsumo, que los requisitos de ahorro de energía primaria se equiparen a los del resto de Europa, que la vida útil regulatoria se aproxime a la real, una prórroga para la operación de las plantas y subastas que incentiven la transición tecnológica. También solicitó aumentar las distancias de autoconsumo y formalizar la hibridación entre cogeneración y renovables. Todo ello, concluyó, con un objetivo claro: garantizar una transición sostenible que refuerce la competitividad del tejido industrial gallego.

















