Apostar estratégicamente por la gestión agregada de la demanda colectiva

En un contexto de profunda transformación del sistema eléctrico, marcado por la penetración masiva de energías renovables, la digitalización y la capacidad de actuación agregada de los colectivos de los consumidores, las comercializadoras independientes están llamadas a desempeñar un papel clave como agentes de innovación, fundamentalmente porque para las compañías convencionales no parece una aventura deseable cambiar el status quo existente. En este escenario se mueve en GABA ENERGÍA, una comercializadora de capital gallego, que ha construido su propuesta de valor sobre la gestión digital y automatizada de la comercialización, optimizando sus procesos de compra y venta de electricidad de origen renovable desde nuevos desarrollos tecnológicos.
La compañía incorporó en 2022, cuando apenas había comenzado a caminar, los primeros procesos de aprovechamiento de excedentes de autoconsumo más allá de los puntos de generación o incorporó el blockchain en algunos de sus contratos; poco más tarde, incorporó el intercambio entre pares de la generación excedentaria entre sus autoconsumidores colectivos o trasladó a su plataforma de gestión la figura del Gestor de CAU para la gestión organizada de los colectivos agrupados bajo un autoconsumo colectivo y muy particularmente para la capacidad de gestión de las comunidades ciudadanas de energía, que tantas dificultades de operación están encontrando en sus inicios, entre otras muchas novedades que en algún momento veremos en el resto de operadores.
Pantallazos reales del desarrollo de Gestión de Autoconsumo colectivo y Gestor del CAU
Ahora, la nueva propuesta que está incorporando es la implementación de comunidades virtuales de consumo, de tal forma que la agregación de un colectivo, con vinculación territorial o no, puedan adquirir agregadamente a un precio convenido la electricidad de una central de generación renovable propia o de terceros.
Para este viaje, la compañía matriz de la comercializadora, TECHNOLOGY ENERGY CHAIN, ha contado con la ayuda del Instituto para la Diversificación y Ahorro Energético (IDAE), mediante el Programa de ayudas para proyectos de nuevos modelos de negocio en la transición energética, que ha permitido modelizar el proceso en su integridad con tres plantas fotovoltaicas pilotos en tres localidades de la zona rural de España (la pequeña localidad de Paradela en Lugo, con una central de titularidad municipal; el pueblo de Guillena en Sevilla, con una pequeña central fotovoltaica expulsada del registro de instalaciones, evidenciando la posibilidad de aportar nuevas oportunidades a este tipo de centrales; y la pequeña población de Fuentealbilla en Albacete, con otro proyecto de generación fotovoltaica en el que se va a instalar almacenamiento hibridado). Los resultados de los modelos aplicados han traído resultados muy esperanzadores, de la mano de nuevas figuras como: contratos de suministro con precios de asignación de centrales concretas, contratos bilaterales estables con los generadores con asignación de generación a suministros agregados, propuestas de financiación colectiva de plantas mediante las facturas de los consumidores colectivos, reparto de generación de forma dinámica con intercambios entre pares automatizados, personificación de contratos y facturas para el entorno colectivo como apuesta de valor de la identidad generador/consumidor, capacidad de asignación de precios individualizados a colectivos vulnerables, procesos de gamificación para acercar a los clientes a una interacción más gentil con el proyecto común, entre otras muchas, son actuaciones relevantes que cambian el paradigma de generación/comercialización/consumo agrupando a todos ellos en una misma dirección.

Descripción geográfica del piloto de Paradela (Lugo)
Desde esta nueva perspectiva, y al calor de la participación en el proyecto de la importante empresa gallega ADELANTA, con 100 MW de potencia instalada en generación eólica y minihidráulica, ambas empresas han apostado por darle una vuelta de tuerca más al proceso para trasladar dicha actuación desde aquel modelo de ensayo previo, a la actuación operativa real en la cual, una central de generación eólica gallega, sea capaz de bilateralizar una parte relevante de su generación entre suministros del mismo entorno territorial gallego en el que se encuentre la propia central.
Esta apuesta decidida por buscar un acercamiento entre generación y consumo colectivo, provoca sinergias positivas incuestionables: debe de permitir alcanzar acuerdos de precios bonificados entre colectivos de suministros del propio territorio donde se encuentran las centrales; permitirá dar una sensación más cercana de pertenencia de la generación renovable gallega a sus propios ciudadanos; conseguirá dar más estabilidad a medio plazo al precio de la generación de los productores con los consiguientes beneficios que para la bancabilidad de los proyectos supondrá dicha situación; y beneficiará sin duda los procesos autorizativos en la propia Comunidad Autónoma, toda vez que esta dirección parece ser una apuesta decidida del gobierno de la Xunta de Galicia.
En este contexto, la gestión agregada de la demanda colectiva desarrollada por GABA ENERGÍA, junto con la experiencia en la gestión de la generación de ADELANTA, pronostica resultados muy positivos, expuestos en la recién celebrada Feria Enerxética 2026.
Reportaje publicado en el Nº34 de la revista Dínamo Técnica, de abril de 2026.





















