La eólica se consolida en España pero afronta retos regulatorios y de mercado en 2026

El Balance Energético 2025 presentado este 15 de abril por el Club Español de la Energía en Madrid ha puesto de manifiesto el papel central de la energía eólica en el sistema eléctrico español. En su intervención, la presidenta de la Asociación Empresarial Eólica, Rocío Sicre, ha destacado que esta tecnología se ha consolidado como la principal fuente de generación, con 32.910 MW instalados, representando el 24% del mix eléctrico y cubriendo el 22% de la demanda. La eólica no solo aporta estabilidad y seguridad energética, sino que también refuerza la autonomía industrial y la competitividad del país.
Además de su relevancia energética, el sector eólico tiene un impacto significativo en la economía y la sociedad. Contribuye con un 0,25% al PIB español, genera un ahorro anual de 4.641 millones de euros en la factura eléctrica y emplea a más de 37.000 personas. España se posiciona como el cuarto exportador mundial de aerogeneradores, con una sólida cadena de valor industrial y liderazgo en I+D. Asimismo, la eólica desempeña un papel clave en la cohesión territorial, con presencia en el 11% de los municipios, y contribuye a la sostenibilidad al evitar la emisión de 30,8 millones de toneladas de CO₂.
De cara a 2026, el sector enfrenta retos importantes que condicionan su desarrollo. Entre ellos destacan la lentitud e incertidumbre en la tramitación administrativa, la creciente judicialización de proyectos y una evaluación ambiental cada vez más restrictiva. También preocupan factores de mercado como los precios cero y la falta de visibilidad regulatoria a largo plazo. Para avanzar, el sector reclama mayor seguridad jurídica, impulso a la repotenciación, mejora en la coordinación administrativa y el desarrollo de la eólica marina flotante mediante una primera subasta que permita activar un mercado piloto en España.


















