Cadena de valor y cadena de talento

Galicia, fue un modelo de cadena de valor en el sector eólico a finales de los años 90; se produjo una simbiosis entre los diferentes actores, en los que tuvo un papel destacado la PYME gallega y una importante implantación de empresas internacionales.
Supuso también, un impulso a todo el sector de las energías renovables y ayudó a generar un talento empresarial y profesional, que ha permanecido en parte a lo largo de estos años en nuestra propia comunidad y también se ha repartido por el mundo.
Esas capacidades, no hubiese sido posible desarrollarlas sin unos empresarios con un profundo conocimiento de su profesión, acompañado de una vocación por el trabajo, junto con el apoyo de las personas que prestaban servicio en la empresa o nuevas incorporaciones de personas que se involucraron en el sector.
Que Galicia sea un lugar donde se genera el recurso energético, agua, viento, sol, nos ha proporcionado una ventaja competitiva que hemos sabido aprovechar. En la actualidad, las empresas, a lo largo de estos años, han generado un conocimiento y unas capacidades que permiten acompañar prácticamente cualquier tipo de proyecto energético.
No pretendo desgranar toda la capacidad, pero sí mostrar su amplitud; en Galicia, se genera energía renovable, se transporta, se comercializa; hay empresas que destacan por una alta inversión en I+D+i, apoyadas por Centros Tecnológicos y Universidades; otras empresas, diseñan y desarrollan la ingeniería de instalaciones de centros energéticos renovables; realizan las evaluaciones y auditorías ambientales, construyen las infraestructuras, fabrican equipos y componentes, proporcionan múltiples suministros; también se hace una gestión integral de la logística, el montaje, desmontaje y mantenimiento; se desarrolla software para diferentes usos y se facilitan sistemas de automatización.
Esta cadena de valor debe ganar más eslabones y en ningún caso perderlos; cambios económicos, regulatorios, sociales y geopolíticos, parecen suceder a mayor velocidad; quizás sea consecuencia del propio cambio tecnológico, que ayuda a impulsar la celeridad, en un ritmo que a veces es difícil de seguir y mucho más de prever.
Las nuevas oportunidades y los nuevos retos, solo se pueden aprovechar desde la capacidad de trabajo y el talento, tan necesario en estos momentos y palabra de moda, por la escasez de personal para emprender los proyectos que a diario afrontan las empresas.
Por tanto, tenemos que mantener y reforzar si cabe, lo que podríamos denominar cadena de talento, como soporte del valor que pueden dar nuestras empresas, en un sector estratégico que puede tener aún, una mayor preponderancia en nuestro crecimiento económico.
El objetivo, es que todo lo logrado en Galicia en el sector de las energías renovables, pueda ser mantenido y ampliado, sin que en ningún caso falte relevo generacional ni talento venidero.
Para ello, se necesita mantener un ecosistema empresarial dinámico, que lo será, cuanto más eficiente sea la regulación y más recursos se pongan a favor de su competitividad, como la cualificación de las personas, la existencia de un marco estable de cooperación, la igualdad de condiciones en el acceso a los mercados, la innovación y otras.
Galicia es un buen lugar para vivir, lo que la hace atractiva para trabajar; ser un referente en las energías renovables, desde todas sus dimensiones, es nuestro mejor aval para el futuro.
Artículo publicado en el Nº 33 de Dínamo Técnica de octubre de 2025.
Autor: Nonito Aneiros García. Secretario de Cluergal – Clúster de Energías Renovables de Galicia.


















