Entrevista a María Pérez (Naturgy): el almacenamiento, el gran aliado que hará posible la transición energética

Entrevista a María Pérez Medel, responsable de almacenamiento en Naturgy
La transición energética avanza a toda velocidad y con ella se multiplican los retos de integración de las energías renovables en el sistema eléctrico. En este contexto, el almacenamiento energético se perfila como una de las piezas clave para alcanzar los objetivos de descarbonización y garantizar la seguridad de suministro. Naturgy, a través de una amplia cartera de proyectos de baterías y bombeo, se sitúa en la vanguardia de este cambio. María Pérez Medel, responsable de almacenamiento en Naturgy, lo tiene claro: el despliegue de baterías será en los próximos años el compañero indispensable de la generación renovable. Aunque la capacidad instalada en España todavía es reducida, la cartera de proyectos en marcha augura un crecimiento acelerado en los próximos años, con Naturgy en primera línea de esta revolución tecnológica.
Hace apenas unos años apenas se hablaba de almacenamiento. ¿Por qué ahora se considera una pieza clave en la transición energética?
El gran despliegue renovable que hemos vivido en los últimos años ha puesto sobre la mesa un reto fundamental: la intermitencia de estas tecnologías. El viento y el sol no siempre coinciden con las horas de consumo, lo que provoca vertidos eléctricos y congestiones en la red. En este contexto, el almacenamiento es la herramienta que permite casar esa generación con la demanda, aportando flexibilidad, firmeza y seguridad al sistema eléctrico.
Además, el almacenamiento nos permite también optimizar los recursos de generación, disminuir las congestiones del sistema y es un back up efectivo del sistema de generación.
En definitiva, es la herramienta imprescindible para seguir incrementando la penetración renovable en nuestro mix energético con seguridad y eficiencia.

¿Qué son los vertidos eléctricos?
Se refieren a la energía generada que se pierde, porque no se puede utilizar en el momento en que se produce. Esto sucede cuando las condiciones meteorológicas son favorables y se puede generar energía renovable, pero la demanda es baja y no cubre toda la oferta disponible.
Por eso decimos que el almacenamiento solucionará esta pérdida de energía y nos permitiría utilizar dicha energía a demanda, según las necesidades del sistema.
¿De qué tecnologías hablamos cuando nos referimos a almacenamiento energético?
Hay dos soluciones maduras hoy: el bombeo hidráulico y las baterías, ambas soluciones son complementarias y necesarias para el mix energético del futuro.
El bombeo es la tecnología de almacenamiento más madura y es, actualmente, la modalidad con mayor implantación en el mundo. Tiene más de un siglo de historia y sigue siendo una solución muy eficiente a gran escala. Estas instalaciones almacenan agua bombeando de un embalse inferior a otro superior, y cuando quieren descargar esa energía acumulada, sueltan el agua a través de turbinas para generar electricidad.
Las baterías, por su parte, han irrumpido con fuerza gracias a su versatilidad —pueden instalarse en cualquier punto de la red y escalarse en tamaño— y a la drástica reducción de costes en la última década. Son sistemas de almacenamiento electroquímico, convierten la energía eléctrica en energía química para ser almacenada y viceversa para descargar la energía. Aunque su funcionamiento es sencillo, son una pila química. Su despliegue comercial comenzó en 2017 y están teniendo un gran desarrollo los últimos años.
Las baterías se dividen, a su vez, en dos tipos de instalaciones: las baterías con hibridación vinculadas a instalaciones de generación renovable, y las baterías stand-alone conectadas de manera independiente a la red, no van asociadas a ninguna instalación o sistema de generación. Este tipo de baterías aportan flexibilidad al sistema igual que los sistemas hibridados e incluso más, porque al poder cargar/descargar sin restricciones de acceso siempre están disponibles para dar servicios de red.
A día de hoy, ¿es rentable la tecnología de las baterías?
Uno de los factores que han contribuido a acelerar la implantación de baterías es el abaratamiento de sus costes tecnológicos. Según BNEF, el coste de las baterías de ion-litio (las vinculadas al desarrollo del coche eléctrico) descendió un 89% entre 2010 y 2021. Y aunque la situación geopolítica desde mediados del 2021 hasta 2022 supuso un encarecimiento motivado principalmente por la subida de las materias primas, desde principios de 2023 los costes han vuelto a bajar significativamente y se ha retomado la tendencia bajista.
Las baterías permiten no solo desplazar la energía de las horas valle a punta, sino dar servicios de flexibilidad y capacidad firme al sistema. En los países en los que se ha desarrollado un marco en el que se retribuyen estos servicios, como EEUU, Australia o Reino Unido, las baterías se están desarrollando. En España, el marco retributivo es todavía deficitario, pero iniciativas como las ayudas NEXTGEN o el mercado de capacidad buscan ayudar a generar un marco adecuado y que el desarrollo de las baterías sea rentable en España.

Actualmente, la capacidad de baterías instalada en España es muy baja, pero se habla de una gran cartera de proyectos. ¿Cuándo veremos un despliegue real?
España cuenta con 6 GW de potencia instalada en 18 centrales hidroeléctricas de bombeo. Una de ellas, Bolarque II, es propiedad de Naturgy. Sin embargo, la capacidad instalada de baterías en España es todavía residual, ya que no solo es una tecnología bastante novedosa, sino que no se empezó a regular hasta junio de 2020. Desde entonces se ha desarrollado la regulación para permitir el desarrollo de estos sistemas, por lo que, hoy en día, la cartera de proyectos en desarrollo es muy grande y se espera que el despliegue real empiece a partir de este año.
El PNIEC 2023-2030 fija un objetivo de capacidad instalada de almacenamiento para 2030 de 22,5 GW. Si a este objetivo le restamos la capacidad actual de bombeo y los objetivos de solar termoeléctrica, el objetivo de desarrollo para 2030 de almacenamiento, bombeo y baterías es de 13 GW.
¿Está mucho más desarrollado el almacenamiento fuera de España? ¿Qué papel jugará Europa en esta carrera tecnológica?
Sin duda, a cierre de 2023, a nivel mundial había 272 GW disponibles de almacenamiento, de los que 85 GW corresponden a baterías. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), se estima que la capacidad mundial debe quintuplicarse hasta los 1.503 GW en 2030, de los cuales estima que 1.200 GW corresponderán a baterías y, el resto, a bombeos.
La Comisión Europea considera el almacenamiento una pieza clave en la descarbonización y lo impulsa a través de la reforma del mercado eléctrico, el Pacto Verde y el reglamento de industria de cero emisiones netas.
¿Cuáles son los principales retos para el desarrollo del almacenamiento en España?
Uno de los grandes retos es el marco regulatorio, tanto para el desarrollo de baterías como de bombeos, la tramitación sigue siendo compleja, a pesar de la modificación de la Ley de Aguas de 2023, y puede prolongarse en el tiempo durante años hasta contar con todos los permisos.
Otro reto importante es el marco retributivo: los sistemas de almacenamiento no cuentan actualmente con un marco retributivo suficiente, por lo que es necesario el desarrollo de mercados (capacidad, flexibilidad, frecuencia, etc.) que retribuyan todos los servicios que estas instalaciones pueden dar al sistema.
Finalmente, está el reto del acceso y conexión a red: el derecho de verter y consumir energía en un punto de la red es fundamental y actualmente no hay capacidad disponible en muchos nudos de red.
El desarrollo regulatorio es necesario, pero no es suficiente para la consolidación del almacenamiento. Para que esta tecnología tenga un desarrollo sostenible, requiere un marco retributivo adecuado y uno de los mercados que ayudarán a este despliegue serán los mercados de capacidad.

¿Qué capacidad de almacenamiento tiene Naturgy actualmente y qué otros proyectos tiene en marcha? ¿Alguno en Galicia?
En España, Naturgy opera 215 MWh de almacenamiento de bombeo en la central hidráulica Bolarque II (Castilla La Mancha) y a nivel internacional, en Australia, contamos con 20 MWh en operación en la planta de baterías situada en la Australian Capital Territory (ACT).
Naturgy cuenta con 13 proyectos de almacenamiento con baterías, con una potencia total de 222 MW y una capacidad de para almacenar 478 MWh. Son 10 proyectos hibridados con solar en las FV de Carpio (Toledo); Picón I, Picón II Picón III y La Nava (Ciudad Real), Tabernas I y II (Almería) y El Encinar, Naipes y Naipes II (Badajoz); 2 proyectos hibridados en Canarias con baterías en la FV de El Escobar I y la eólica de Piletas.
Y, finalmente, en Galicia, Naturgy está desarrollando un proyecto para instalar un sistema de almacenamiento con baterías ‘stand alone’ en Vigo (Pontevedra), a proximidad de la subestación de UFD de Troncal. Esta instalación, que estará conectada directamente a la red, tendrá 5 MW de potencia y una capacidad de almacenamiento de 10 MWh.
También estamos llevando a cabo el desarrollo de diversos proyectos de bombeo en emplazamientos propios y de terceros, iniciados gracias a la reciente modificación de la Ley de Aguas en España.
Entrevista publicada en Dínamo Técnica Nº 33, octubre de 2025.


















