España podría movilizar hasta 35 TWh de biometano en 2035

España podría movilizar entre 25 y 35 TWh de biometano al año en 2035, una cantidad equivalente al 7%-10% del consumo nacional de gas natural, según el Informe del Potencial de Biometano en España, elaborado por Bioliza y S3d para APPA Biogás. El estudio estima un potencial bruto de producción de 151 TWh anuales, que se reduce a 97 TWh tras aplicar criterios técnicos y territoriales. No obstante, teniendo en cuenta factores como la disponibilidad real de materias primas, la viabilidad económica, la aceptación social o el marco regulatorio, el potencial realmente movilizable se sitúa entre 25 y 35 TWh. Actualmente, España dispone de 22 plantas de biometano en operación, con una producción conjunta de 0,428 TWh, apenas el 0,13% de la demanda nacional de gas.
El informe identifica cinco grandes fuentes de recursos para impulsar esta producción: efluentes ganaderos, cultivos intermedios, paja de cereal, subproductos agroindustriales y residuos urbanos, como la fracción orgánica de los residuos sólidos municipales y los lodos de depuradora. Este enfoque favorece un modelo descentralizado, ligado a la economía circular y adaptado a las características de cada territorio. En comunidades con una fuerte actividad agroganadera e industrial como Galicia, donde la gestión de purines, residuos agroalimentarios y lodos de EDAR constituye un reto ambiental, el biometano podría convertirse en una alternativa para valorizar estos recursos, reducir emisiones y generar actividad económica en el medio rural.
Además de su contribución a la descarbonización de sectores difíciles de electrificar, APPA Biogás estima que el despliegue de 25-35 TWh de biometano permitiría evitar entre 5 y 7 millones de toneladas de CO₂ al año, reducir las importaciones energéticas entre 1.000 y 1.750 millones de euros anuales y generar entre 15.000 y 20.000 empleos directos e indirectos. La asociación considera, sin embargo, que para transformar este potencial en proyectos reales será imprescindible contar con un marco regulatorio estable, agilizar la tramitación administrativa, mejorar la regulación del digestato y establecer mecanismos de apoyo que faciliten la financiación de las nuevas instalaciones.


















