El bloqueo de la eólica en Galicia pone en riesgo el crecimiento industrial y demográfico

La Asociación Eólica de Galicia (EGA) ha publicado este mes de enero un texto en el que alerta de la grave situación energética e industrial de Galicia, marcada por un descenso continuado del consumo eléctrico —un 32 % desde 2018— en contraste con la recuperación ya observada en el conjunto de España.
Este retroceso debilita la base industrial gallega en un contexto internacional de fuerte competencia geopolítica por la energía, donde potencias como Estados Unidos, China o Rusia refuerzan su autonomía energética, y países europeos como Alemania o Reino Unido aceleran masivamente el despliegue de renovables gracias a una clara determinación política y marcos regulatorios favorables.
Frente a este escenario, Galicia atraviesa un “desierto eólico” agravado por el parón judicial que afecta a unos 3.000 MW en proyectos, lo que está poniendo en serias dificultades a promotores, proveedores y a toda la cadena de valor industrial vinculada a la eólica. La comunidad desperdicia su potencial energético, incrementa su dependencia exterior, encarece la electricidad y compromete tanto la competitividad industrial como la salud pública, convirtiendo esta situación en una falla estructural de su economía.
Las consecuencias son profundas: se están perdiendo inversiones por valor de más de 6.300 millones de euros, miles de empleos y capital humano cualificado, al tiempo que Galicia cae posiciones en liderazgo eólico frente a otras comunidades. Sin energía cercana no hay industria, y sin industria no hay población ni productividad.
En un momento en que la transición energética y la inteligencia artificial demandan grandes volúmenes de energía limpia, la falta de seguridad jurídica y visión estratégica amenaza con ahondar en el declive económico, demográfico y ambiental de Galicia si no se produce un cambio urgente de rumbo.


















