Genesal Energy desarrolla un grupo electrógeno móvil para el reciclaje de palas de aerogeneradores

Genesal Energy, empresa española especializada en soluciones de energía distribuida, ha desarrollado un grupo electrógeno móvil de última generación para dar soporte al reciclaje de las palas de los aerogeneradores en parques eólicos. El grupo electrógeno ha sido diseñado específicamente para alimentar una máquina de corte por hilo diamantado que secciona las palas de los aerogeneradores en fragmentos reutilizables. En el proyecto también interviene la empresa GDES Wind.
Uno de los principales desafíos técnicos del proyecto ha sido desarrollar un grupo electrógeno que pudiera operar con autonomía, fiabilidad y bajo impacto ambiental en zonas remotas o de difícil acceso. Para ello se ha realizado un diseño compacto e insonorizado —instalado sobre una cabina tipo 2600 montada en remolque—, lo que garantiza fácil transporte y montaje entre distintos parques eólicos. También integra un motor que cumple con la estricta normativa europea de emisiones Stage V, lo que reduce de forma significativa la huella ambiental, y está equipado con un depósito de 350 litros que le proporciona hasta 35 horas de autonomía al 100 % de carga. Este grupo electrógeno además incorpora un sistema de control ComAp InteliLite AMF 25 IL4 y un cuadro de tomas diseñado para facilitar la conexión con los equipos.
Con este proyecto, Genesal Energy refuerza su papel como actor clave en la economía circular del sector energético. El reciclaje de palas eólicas representa uno de los grandes retos del sector. Al estar fabricadas con materiales compuestos difíciles de tratar, las palas retiradas suponen un volumen importante de residuos que requiere de soluciones técnicas eficaces. Al reciclarse, las palas eólicas podrán convertirse en nuevos productos como jardineras, marquesinas o mobiliario urbano, a través de un proceso eficiente y respetuoso con el entorno. Según datos de WindEurope, a partir de 2030 se retirarán más de 5.700 aerogeneradores al año en Europa, lo que hace imprescindible el desarrollo de tecnologías sostenibles y escalables.


















